Entradas

Mostrando entradas de 2014

Quererte es una putada.

Imagen

Poema para el futuro.

Imagen

Hazme el amor, no la guerra.

Llegó pidiendo guerra. A mí, que he sido siempre caos. Llegó pidiendo guerra y la hice el amor.

Pasa que...

Y de repente, pasa, sonríes y, me vuelvo la chica más valiente de la ciudad. Desgastas mis miedos poco a poco con cada susurro. Me llenas de felicidad y haces de cada rincón del planeta un lugar menos oscuro . Te cuelas en mis sueños, asegurándote de que mis únicas pesadillas traten de cosquillas interminables en tu cama. No te tengo al lado y ya tengo miedo de que te vayas aunque sé que, si lo haces, no tardare ni medio segundo en agarrarte de la cintura y decirte que a tu lado todo es más bonito y que si te vas, me pierdo contigo por el mundo.

Devora mis miedos.

Imagen
Me he odiado a mí misma.  He tenido asco de quién fui y de quién seguía siendo.  He querido huir del mundo, y huir de mí.  He querido por pena.  Me he mirado al espejo sin aguantarme la mirada.  He agachado la cabeza por miedo.  He fingido olvidar para creerme algo cuerda.                       Aún así, supongo que algo bueno tendré que haber hecho para que tus manos aún sigan                    recorriendo                                            mis                         caderas.

Pequeño desastre.

Imagen

Poema para el futuro.

Justo ahora, desde aquí, desde lo más alto de mi cima desde tus ojos. Justo ahora, empiezo a volar creyéndome pájaro. Viendo cada vida, cada sueño, cara carcajada. Justo ahora, que me he marchado de mí, sin saber a dónde. Y lo agradezco. Voy a encontrarte sin haberte conocido aún. No sé si me llamaras loca, me abofetearás la cara y te marchas. Si me empotraras en el primer baño que coincidamos y me follaras con rabia. No sé, si serás más de hachís o de gin tonic. Si te drogaras mucho o nada. Si te gustará pasear o serás de las que se pierden por el centro de Madrid. No sé, si te gustaran mis poesías o te convertirás en mi musa. Solo sé, que si te encuentro, no tendrás ni idea pero me habrás salvado.

Me follo tu recuerdo.

Voy a empotrarte contra la pared. Como cada verso que se rompe los nudillos acentuándose a sí mismo, escupiéndose las comas y los puntos que le frenan. Reescribiéndose una y otra vez sobre pedazos de besos, de los de despedida claro, que son los más difíciles de borrar. Tachándose a sí mismo, y ya no por no rimar si no por no llegar a ser verso y quedarse en palabra. Y como duele ser palabra y no rimar. Y como duele ser palabra y no ser más. Y como dueles y como duele, que seas tú el bolígrafo y la puta mano que me escribe. Que al fin y al cabo, eres tú quien me tacha, me tapa con típex y arranca hasta la hoja si es necesario. Porque que fácil es para ti, escribir un poema nuevo.

Amanecer(te).

Amanecerá y seremos las de siempre. Amanecerá y estaremos tan distantes, tan cobardes, tan ausentes, tan enamoradas.

Vértigo.

Vértigo es: Cuando ella te muerde la sonrisa, cuando se queda en tu cama y te encanta que lo haga. Vértigo es: Cuando te llama arte sin saber que, cuando folla, canta y toca, ella es la mejor de las artes.

No te escribo a ti.

Escribo, porque escribir es la forma más bonita de romperse. Te escribo, porque me quedo sin tacto de hablarte con caricias. Te escribo, para salvarme, no te confundas. Eres uno de esos monstruo que duermen bajo mi cama. Y joder como asustas a veces, como acojona querer mirar debajo de la cama y no hacerlo por si no estás. Eres esa clase de miedo que no sabes combatir porque en el fondo, no quieres combatirlo. Y vaya putada porque a veces me marcharía y olvidaría hasta tu nombre, dejaría de recordar lo bonita que te pones cuando ríes, pero más, cuando lo haces para mí. Me iría sin maletas, porque en ellas siempre se guarda algún recuerdo, y aunque no quisiera llevarme tus regalos seguramente se colaría tu olor y no hay nada que me duela más que notarte cerca teniéndote a kilómetros. Me olvidaría de ti en totalidad, hacer como que no te he conocido, como si no nos hubiésemos dolido nunca. Me olvidaría de ti, como si pudiese creerme que te olvido. Y te seguiría escribiend...

De cachos. De rotos. De ti.

                                                           Me llenaste de poesía la casa, los cuadernos, los diarios, la agenda, la vida. Y te marchaste, como eso... Como un poema mal escrito en un cuaderno viejo y una hoja manchada. Que arrancas, arrugas y la tiras a la basura para comenzar otro. Ya ves... Como si las hojas no sintieran. Como si pudieses reescribirme a tu antojo.

Eres arte.

Imagen
Eres la poesía que recitaría cada noche antes de dormir, verso por verso. Eres la mujer más bonita cuando duermes en mi pecho y te abrazo como si fueses a marcharte en cualquier momento. Pero no sin antes decirte: ¡Eh, me debes un beso! Eres presente y te siento en pasado como si te conociese de antes, como si ya te hubiese besado, pero olvidando lo mucho que me gustaba hacerlo. Eres futuro, incierto por supuesto. Y no es que me quiera adelantar en esto de verte amanecer cada mañana pero tienes unas manos que me tocan y me agarran de la cintura como si pudiese cumplirse. Aún ando intentando descubrir qué enigma guardas bajo tus párpados, bajo ese corazón acorazado de rabia y de dolor. Aún ando recorriendo con mis dedos cada poro de tu piel. No voy a decirte que ya conozco tus lunares por si me dices que deje de besarlos. pero si lo haces... ¡Que sepas que tienes cicatrices! y no te hablo de las que no se ven -Que también las voy conociendo- te hab...

Sálvame del miedo, sálvame de mi.

Tengo tanto miedo de mí que me asusta creerme siendo viento, cuando soy un torrente de psicopatía en forma de sobredosis de rabia, cuando soy un grito gritando en un corazón de latidos mudos. Tengo tanto miedo de mí que no conozco valentía más allá de puñetazos clavados en las paredes, de litros incontables de alcohol con el nombre de recuerdos, de rayas más largas que el vuelo de una falda. Tengo tanto miedo de mí que me duele hasta la piel, cuando me recuerdo siendo oscuridad en noches de tormenta y me vuelvo lluvia para llorarme una y otra vez. Tengo tanto miedo de mí  que me sueño por las noches s iendo pesadillas y por el día, y por la tarde. Así que ponme otra cerveza, que aún es pronto para que me marche a dormir y no sé si ya lo he dicho pero  me acojona soñarme.

Poesía eres tú.

Te hago verso, sabiendo que eres poesía y te creo mía entre línea y línea.

A ti, que no te gustaba la cerveza.

Hoy es día de poesía de cerveza fría  y un cigarro. Hoy es día de que me beses las caderas como si fueses a hacerlo por última vez pero con la intención de no dejar de hacerlo nunca. Hoy es día de susurrarte que si eres miedo me vuelvo valiente y te salvo de los monstruos a besos a versos.

Aprieta el gatillo.

Imagen
 Cuando sonríe, siento que 858.000 balas me traspasan el pecho. Noto como una a una entran y salen de mi piel. Es un arma letal que ni siquiera tiembla al usarla. Cuando sus comisuras de los labios se mueven hacia atrás y levanta las mejillas suavemente es como si apretase el gatillo y pudieses escuchar en tu cabeza un: “ Va a sonreír, y no tendré opción de escapar” Y claro… ¿ Cómo te enfrentas hacia algo así?, ¿con un arma que te impide dar un paso hacia atrás y, mucho menos, dos hacia adelante?. ¿con un puto arma que te incita a correr de cabeza a la muerte, aún sabiendo que no podrás dar vuelta atrás, y que será dolorosamente placentero?. Que ya no es que yo sea una suicida, pero, desde que me sonrió, creo que merecería la pena morir por su sonrisa. 

Puta.

Imagen
Eres tan puta, que me gusta de ti hasta tu forma de fumar. Como una puta, claro. Eres tan puta, que me gusta cuando bebes vino. Con esas formas de puta con la que agarras la copa y rozas con tus labios el cristal, como si me besaras las piernas. Eres tan puta, que te quiero a veces.  Cuando creo ser tú. Eres tan puta, que te haría el amor hasta dolerte. Eres tan puta, que solo tú podrías dolerme.

¿Gemías?

Imagen
Ven, vamos a inventar estrellas. Mientras, te espero en la bañera con mucha espuma, cerveza fría y un cigarro. No traigas ropa que no la necesitas. Voy a follarte los miedos uno a uno hasta terminar con todos, que quiero escuchar como gimes mi nombre mordiendo la almohada. Aráñame la espalda trazando líneas discontinuas hasta llegar a tu nombre. Déjame sin aliento medio suspiro lo justo para que te de tiempo a besarme. Rompamos la cama, los muebles y la ropa que aún tengamos puesta. Hagamos poesía con los versos más guarros jamás escritos. Porque ésta noche a tus miedos nos los follamos nosotras.

¡Te quiero! Puta.

¡Te quiero! Te quiero, como se quiere un cigarro después de un polvo. Te quiero, con las mismas ganas de meterte la mano entre las bragas, cuando estás mojada. Te quiero, con el mismo odio que te follo a veces. Te quiero, como las putas quieren a los billetes. Te quiero, casi tanto, como tener un orgasmo. Te quiero, como si me comieras los versos por primera vez. ¡Te quiero! De la única manera que un poeta, puede querer a una puta.

Besarte, y versarte, la piel.

Asfíxiame en tus caderas una vez más. Átame a tu recuerdo más incierto. Me basta una noche eterna para hacerte el amor con versos, y besos, d e mis temblorosas manos. Llévame a tu rincón favorito, escondido entre tus piernas. Arráncame el alma a te quieros sinceros. Déjame, que me acostumbre a que dolerás siempre, para gemir, en tu oído, otro nombre.