Me follo tu recuerdo.
Voy a empotrarte contra la pared.
Como cada verso que se rompe los nudillos
acentuándose a sí mismo,
escupiéndose las comas y los puntos que le frenan.
Reescribiéndose una y otra vez sobre pedazos de besos,
de los de despedida claro, que son los más difíciles de borrar.
Tachándose a sí mismo, y ya no por no rimar
si no por no llegar a ser verso y quedarse en palabra.
Y como duele ser palabra y no rimar.
Y como duele ser palabra y no ser más.
Y como dueles y como duele,
que seas tú el bolígrafo y la puta mano que me escribe.
Que al fin y al cabo,
eres tú quien me tacha, me tapa con típex y arranca hasta la hoja si es necesario.
Porque que fácil es para ti, escribir un poema nuevo.
Me ha encantado.
ResponderEliminarMe ha llegado muy dentro tanto que se me ha escapado una lagrimilla.
Un abrazo :)