Besarte, y versarte, la piel.
Asfíxiame en
tus caderas una vez más.
Átame a tu recuerdo más incierto.
Me basta una noche eterna para hacerte el amor
con versos, y besos,
de mis temblorosas manos.
Átame a tu recuerdo más incierto.
Me basta una noche eterna para hacerte el amor
con versos, y besos,
de mis temblorosas manos.
Llévame a tu rincón favorito, escondido entre tus piernas.
Arráncame el
alma a te quieros sinceros.
Déjame, que me
acostumbre a que dolerás siempre,
para gemir, en
tu oído, otro nombre.
Comentarios
Publicar un comentario