Inspira(nos).




Pasa a mi lado su sonrisa,
contengo las ganas de besarla hasta la respiración.

Me mira, y pierdo el culo por sus ojos.

Ando despacio,
enredándome en la primavera de sus labios,
donde le susurro, entre verso y verso, que es preciosa
y que los días son más bonitos
si me rozan sus caderas.


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