Confunde mis sentidos al son de tu mirada.

Tu boca me habla callada,
susurrando angustias  
en la tempestad de la noche que se aproxima,
 te miro, ausente de mi misma,
perdiéndome en la inmensa mirada tuya.


Me acechas a quema ropa con el punzón de tu sonrisa 
Insaciable bestia sedienta de mi, 
devórame ahora que soy consciente,
ahora que tu regazo puede abrigarme 
grita  el secreto que nos extingue.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Me encanta comer cristales.

No te escribo a ti.