No crezcas nunca.



Carencia de madurez infravalorada.
Sonrisa insegura llena de temores
Miedos incomprensibles dignos de carcajada.

Te miro involuntaria, tierna.

Pequeña princesa en cuentos de hadas,
sueñas sin miedo futuro alguno
ríes susurros de olor a primavera.

Te escucho consciente, en calma.

Me haces pequeña, breve melodía.
Crezco a tu lado al compás de tu tiempo
sueño tus sueños, siento tus miedos.

Te ato a mi piel, mecida en mis manos.

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